No sabía si lo que salía por sus fosas nasales era fuego, solo sentía el calor emerger de adentro y un zumbido en los oídos como el que hace una olla a presión, antes de dejar salir el vapor, se dirigió hacia la cabina de sonido y con unos cuantos billetes logró que apagaran la música unos cuantos minutos. Se dirigió a la tarima en medio de los abucheos y chiflidos de todos los que se encontraban disfrutando del show y de los mismos protagonistas que para ese momento protestaban indignados por l