UNA LUNA DESAFIANTE.
UNA LUNA DESAFIANTE.
Serafina hecho vistazo al rostro de su amiga y sintió que le daba un vuelco el corazón. Estaba asustada.
―Fue mi culpa ―dijo ―Yo quise venir. Mariana vino en busca de hierbas para un cachorro enfermo y yo quise acompañarla, todo estaba bien, no imaginamos que aparecería un escorpión de las profundidades.
La mirada azul penetrante de Lorenzo se clavó en Serafina, y ella sintió como si un cable se hubiera enrollado alrededor de ellos y se hubiera llenado de electricidad. Es