VAS A SUPLICAR POR MI TOQUE.
Había pasado más de una hora cuando finalmente Lorenzo regreso a la habitación, en ese momento, Serafina ya se había bañado y se había puesto algo más cómodo, bueno, eso fue lo que se dijo mientras escogía deliberadamente un sexy camisón negro. Al escuchar el sonido de la puerta abriéndose, su corazón se aceleró debido a los nervios.
Cuando miro hacia la puerta, allí estaba él, serio, mirando descaradamente su ropa de cama.
―Salgan ―les ordenó a las omegas que ay