UN TRATO.
UN TRATO.
Serafina estuvo a punto de caer presa de sus palabras, de creer nuevamente en sus promesas, pero se aferró a su determinación.
―Lorenzo, el que Vivían ya no este, no borra todo el dolor, no borra la decepción y sobre todo no borra el hecho de que la prefirieras a ella.
―Eres difícil, ¿eh?
―No se trata de ser difícil o no. Se trata de que no me siento preparada para hacer como si nada hubiera pasado. De simplemente ignorar todos tus errores.
―¿Mis errores? ¿Y los tuyos?
Serafina guardó