ERES MÍA PARA SIEMPRE. (+18)
ERES MÍA PARA SIEMPRE. (+18)
―Di que quieres sentir esto ― levantó la mano entre sus piernas y dejó que su pulgar pudiera rozar su clítoris sensible. ―No creerás cuantas fantasías he tenido sobre ti… sobre nosotros. Eres mi compañera, Serafina, y quiero que sientas todos los placeres que jamás hayas imaginado.
Y antes de que ella pudiera responder, deslizó un dedo en la entrada de su coño resbaladizo, su propia respiración se entrecortó cuando sintió su núcleo cálido y húmedo.
―Lorenzo, gimió