CAZANDO UN UNICORNIO.
CAZANDO UN UNICORNIO.
El bosque había caído en un silencio expectante, como si cada criatura y hoja aguardará el próximo movimiento de Lorenzo y Alekzander. La luna se asomaba entre las ramas, su luz, creando un tapiz de sombras que danzaban sobre el suelo del bosque.
De repente, los lobos guardianes emergieron de la oscuridad como sombras vivientes, sus ojos brillaban con una luz azul que reflejaba la noche. Alekzander dio un paso hacia atrás, pero Lorenzo se mantuvo firme, su mirada fija en