Capítulo 78. El pasado
Lía
Búster parece un niño regañado, sentado frente a mí, con la cabeza gacha y las manos en las rodillas.
—Búster, necesito que me digas la verdad— digo con seriedad, mientras me quito la máscara, dejando mi rostro desfigurado a la vista. El amigo de mi hijo me da un vistazo y puedo ver el dolor en su mirada y también, entendimiento.
—Fue duro vivir lejos de sus hijos, ¿cierto? —Su mirada me muestra una madurez increíble. Algo le pasó a este muchacho como para que pudiera entender mi propio sufrimiento.
—Lo fue. George me destrozó. Estuve a punto de morir— mi voz tiembla ante el recuerdo. Mi esposo, el tipo en el que confié mi vida, me había mentido de tantas maneras.
George se había presentado como el chico más guapo, atento, respetuoso y humilde. Y yo, fui la típica niña rica, consentida y que solo quería dedicarse a estudiar y a guiar las empresas, que me deje deslumbrar por él y por esas cosas locas que hacía. Conocí otro mundo de su mano.
Pero todo fue un plan. Un plan cruel para