Capítulo 78. El pasado
Lía
Búster parece un niño regañado, sentado frente a mí, con la cabeza gacha y las manos en las rodillas.
—Búster, necesito que me digas la verdad— digo con seriedad, mientras me quito la máscara, dejando mi rostro desfigurado a la vista. El amigo de mi hijo me da un vistazo y puedo ver el dolor en su mirada y también, entendimiento.
—Fue duro vivir lejos de sus hijos, ¿cierto? —Su mirada me muestra una madurez increíble. Algo le pasó a este muchacho como para que pudiera entender mi propio suf