Capítulo 16. Basta de amenazas
Phillip
Cuando me informan que mi hija fue sacada de mi hogar como si fuera una desconocida o una delincuente por culpa de mi madre, el corazón me late con fuerza, casi al punto de querer explotar.
August también se enfureció y tomó las llaves del auto y ahora, maneja a toda velocidad a esa casa. Esa casa en la que durante años, durante toda mi etapa adulta, me resistí a entrar.
Aún recordaba los golpes de mi padre, las lágrimas y luego, la frialdad de mi madre. La etiqueta, las normas, las mal