35. Pequeños cambios.
Después de salir de la clínica, acompañada de mis padres y Clara, las cosas empezaron a cambiar, ahora todo giraba en torno a mi pequeño ser, ese niño de unos centímetros, llegó a cambiar todo, los horarios, los sentimientos, el sueño, el día y la noche. Era una pequeña revolución en nuestros mundos, donde todo el mundo sabía algo, pero nadie sabía nada.
Así que al verme vencida, me acomodé a él, a sus tiempos, a su espacio y su bellos ojos negros.
Estábamos hipnotizados con su belleza, co