14. Descanso.
Ya habían pasado varios días desde el suceso incómodo en aquel Bar, todo estaba en calma. Varys que en ocasiones parecía un hombre reservado y callado, su elegancia y porte de hombre elegante y galán me confundia en ocasiones, con su otra fachada de chico rebelde y sin control qué perdía esa clase y distinción ante las provocaciones, Varys sin duda era un mar de sorpresas en cuanto a personalidad se refería, y siempre me preguntaba cual de esas dos fachadas fue la que reaccionó esa noche contra