Capítulo 41: Un trato.
Las sonrisas brillantes y las poses extrañas, llenaban esa mañana el restaurante favorito de Elara Jhonson. Selfie tras selfie, la joven sonreía mientras su padre la secundaba en todo y posaba junto a ella para la cámara del celular. Elara sentía el pecho inflamado de emoción, pues durante prácticamente toda su vida, había añorado el regreso de su amado progenitor. Cada noche desde el día en que se había marchado, lloraba por su ausencia, y tenerlo allí era casi como un sueño. Se había olvidado