—Suenas como un idiota diciéndome que los chicos y yo tenemos una amistad perfecta.— afirmó rozando mi frente esta vez.
—¡Es verdad!— insistí. —Todos confiáis los unos en los otros y... tenéis el mismo estatus sin embargo. Rich, encima, ha tenido trabajos increíbles y todo os resulta fácil.
—Todos hemos pasado por el cielo y el infierno para llegar a donde queríamos, Sheyla. No pienses que somos tan poderosos. Todos pasamos penurias y así es como nos entendemos. Puede que ahora veas a Mike como