— Fue un gran golpe — dijo con el rostro ensombrecido.
Me encontré en un dilema angustiante, sin saber qué decirle a Raven para ocultar la cruda verdad sobre el maltrato que estaba sufriendo. Busqué desesperadamente una salida, así que terminé inventando una mentira poco creíble.
— Me resbalé en la ducha y fui a dar con la cara en las baldosas. — le contesté torpemente.
Sin embargo, Raven percibió la falsedad en mis palabras.
— ¿Sueles golpearte mucho con las baldosas? — me interrogó examinánd