La oficina de marketing de la empresa solía ser un lugar donde el único drama real era que la máquina de café se quedara sin grano o que los creativos no entregaran los diseños a tiempo. Sin embargo, el lunes por la mañana, el ambiente estaba tan cargado que se podía cortar el aire con un cuchillo de plástico. Las fotos del parque del sábado habían salido a la luz en los portales de chismes a primera hora, y el internet casi colapsa. Había imágenes en alta definición de Alexander Miller —el sol