El hombre se puso inmediatamente en alerta: —¿En serio?
Rodrigo le aseguró con certeza: —De verdad, ¿qué beneficio tendría yo en mentirte?
Rodrigo sabía que el hombre temía a esas personas.
Definitivamente no eran buenas personas.
Por eso le advirtió.
El objetivo también era que él fuera más cauto y cuidadoso.
Él lo sabía muy bien.
Si los descubrían.
Su riesgo aumentaría aún más.
El hombre escuchaba atentamente.
Pero no podía oír nada.
Aparte del suave susurro del viento, el movimiento de las ho