Rodrigo preguntó con perplejidad: —¿Revelar qué secreto?
La mujer preguntó: —¿No has visto nada desde que llegaste a este lugar?
Rodrigo negó con la cabeza: —No, no he visto nada.
La mujer confirmó con él: —¿Estás seguro de que no has visto nada?
Rodrigo respondió con seguridad: —Sí, estoy seguro. No he visto nada.
La mujer asintió y se acercó para ayudarlo, diciendo: —Por tu apariencia, no pareces ser una mala persona. Eres de Estado Z, ¿verdad?
Rodrigo asintió con la cabeza y respondió: —Sí, s