Al escuchar a Felipe llamando a Joan.
Gabriela se acercó rápidamente y agarró a Felipe. —¿Quién llamó?
Felipe tragó saliva y tranquilizó a Gabriela colocando su mano sobre su brazo, pidiéndole calma. Preguntó: —¿Joan, eres tú?
No estaba seguro si había alucinado.
—Sí.
Felipe respiró hondo. —¿Dónde estás ahora?
—Estoy en Estado F…
—Espera —Felipe estaba confundido. —¿En Estado F?
—Sí —la voz al otro lado respondió con certeza y preguntó con urgencia. —Tengo una emergencia, ¿dónde estás ahora? Iré