Mientras Gabriela se sorprendía, la llevaba adentro de la casa.
—¿Cuándo regresaste?
—Acabo de bajar del avión —respondió Estela.
Echó un vistazo al interior de la casa: —Hay visitas aquí.
Gabriela la llevó adentro para presentarle a los demás: —Esta es Aurora, mi buena amiga. Y él es el oficial Reyes.
Estela asintió con la cabeza: —Mucho gusto.
Aurora también respondió con una sonrisa.
Desde aquel incidente, ya no era tan vivaz como antes.
Su carácter se había vuelto mucho más sereno.
Aurora se