Pronto lo entendió.
Por su parecido, se parecía al viejo decano.
Supuso que debía ser el hijo del decano.
Santiago le hizo señas a Gabriela para que se fuera.
Ya que el hijo del decano estaba emocionalmente alterado.
Y podía decirle algo desagradable.
Después de todo, Gabriela no era un familiar del decano y no tenía el derecho de decidir sobre la cirugía sin su consentimiento.
Si salía bien, los familiares del decano no podrían quejarse y hasta tendrían que agradecerle.
Pero si algo salía mal..