Rodrigo se quedó en la puerta, observando claramente los movimientos de Gabriela.
Entró.
Gabriela preguntó, "¿Ya has cenado?"
Rodrigo no contestó y se acercó a ella, tendiéndole la mano para cubrirle el lado cicatrizado de la cara.
Gabriela le miró y le dijo bromeando, "Si soy así y me caso contigo, ¿dirá la gente que te casas con una fea?"
"Nadie se atreve a decirlo." Rodrigo le acarició la mejilla.
"A mis espaldas, supongo."
Gabriela le quitó su mano, "Ve a duchate, voy abajo a ver cómo está e