Rodrigo respondió, "Sí."
También esperaba con impaciencia el resultado.
Gabriela negó con la cabeza, "No es nuestro hijo."
Ese niño no era suyo.
No hubo relación sanguínea con ella.
¡Ni siquiera un poquito!
La pérdida cruzó rápidamente el fondo de los ojos de Rodrigo, y enseguida se desvaneció en la profundidad.
Cogió a Gabriela en brazos y le susurró tranquilizador, "Tranquila, tranquila, aunque no sea nuestro, no pasa nada, podemos seguir buscando, incluso hoy me ha llegado un mensaje de que h