Gabriela sonrió.
Alfredo le dijo que descansara y él y Aurora se fueron.
Gabriela ya no tenía sueño y se levantó para ir a ver a Javier, que acabó llegando antes de que ella misma hubiera salido de casa.
Sonreía y parecía de buen humor.
Gabriela preguntó directamente, "¿Cuándo podré ver a mi hijo?"
"Te he dicho, después de la boda, a ver cuál te gusta."
Trajo una selección de invitaciones de boda y le dijo que eligiera su favorita.
Gabriela pensaba que Javier era loco.
Ella lo había dicho todo,