Gabriela entró, "Señor Lozano."
Rodrigo se sintió instantáneamente descontento al oír el nombre.
Gabriela no estaba de humor para complacerle en ese momento y, sin darse cuenta de su descontento, habló mecánicamente,"¿Estás libre esta noche?"
Rodrigo se reclinó en su silla, indiferente,"¿Para qué?"
"He reservado una habitación en el hotel." Su mano colgando a su lado se apretó, se soltó, se apretó, se soltó, varias veces antes de poder hablar con calma,"En el Hotel Langton, el último piso...".
"