los siguientes tres días Camill no tuvo fuerzas para levantarse de la cama, no había querido comer ni hablar con Renzo, secan subió a la habitación con un plato de frutas, Camill estaba sentada cerca de la ventana pensando en su familia, deseando volver a verlos
Secan
Hola! buenos días, espero que hoy hayas amanecido mejor, te traje un poco de fruta, no me iré de aquí hasta que la comas, las mamás deben de comer bien para estar saludables
Cómo sabes qué soy mamá? preguntó Camill mientras le des