Camill
No tuve más opción que irme de la mansión, parece que Cristóbal no iba a cambiar de opinión, me aterraba pensar que con ese maldito vídeo pudiera quitarme a mis hijos, si eso pasaba yo prefería morir
caminé sin rumbo hasta llegar a una plaza comercial, no era muy tarde pero el cielo estaba gris y oscuro al igual que mi vida, el cuerpo me pesaba demasiado, el corazón me dolía cómo nunca, ni siquiera cuándo Rodrigo me engañó con Silvia se sintió remotamente igual
Al cruzar una calle un luj