Una vez que llegaron a la mansión los Ceos y el bebé entraron al recibidor, Camill iba bajando las escaleras cuando vió al dueño de sus tormentos, tuvo ganas de regresar sobre sus pasos pero decidió ser valiente y enfrentarlo
Buenas tardes! Saludó Camill _ buenas tardes Camill! respondieron los imponentes Ceos, la temperatura era fría, Cristóbal no se iba a dejar quitar a su familia tan fácilmente
De inmediato la hermosa madre fijó su mirada en su bello bebé que Cristóbal llevaba en sus brazo