En la impresionante mansión Mandujano, un hombre atractivo de ojos verdes maquillados con una línea negra debajo de ellos, uno ochenta de altura y un aura de emperador esperaba ansioso por la mujer que le había robado el corazón meses atrás en aquel restaurante donde la vió por primera vez
Sabía que tarde o temprano vendrías ami, más confieso que la espera a sido agonizante, mi hermoso ángel Camill!
Después de pagar Camill camino con batallas, la maleta era un poco grande y el bebé venía dorm