Se dedicó plenamente a sus niñas, ya eran un poco más grandes y se animaba a salir solo con las dos.
Solo esperaba que ninguna de las dos quisiera ir al baño, ese era un problema
Siempre optaba por paseos relativamente cortos, así evitaba ese problema.
Las gemelas ya comenzaban a pedir lo que querían, tanto en los paseos como en elegir la ropa que usaban, también pedían golosinas, no cualquier golosina, ella querían elegir.
Ese día no dejaban de decir que querían ir a un pelotero.
Mateo accedía