Decidió concentrarse en las niñas, era una manera de mantenerse alejada de él.
Mateo, ajeno a los fantasmas que Karina tenía en su cabeza, prendió la chimenea, no hacía frío, pero a la tardecita la casa se enfriaba rápido y por la noche sí tendrían frío.
Las gemelas seguían a Karina por todos lados, ella decidió cocinar algo de lo que habían llevado, las niñas la quisieron ayudar, se concentró tanto en cocinar con las niñas, que por un momento se olvidó de todos sus pensamientos.
Disfrutaba est