Mundo ficciónIniciar sesión—¿Puedo preguntarte cómo conseguiste la dirección de mi casa? —cuestiona Ada con
un aire tranquilo pero confuso.Entretanto, me sirve un vaso con agua.—Artemisa me la dio —le confieso algo apenada por aparecer de forma tan repentina ensu vivienda—. Mejor dicho, se la exigí.Estamos en su cocina, la cual es amplia, pero no tiene medidas exagerada. Posee unestilo clásico con muebles color crudo. Cuenta con dos piletas, dos hornos, una granheladera y una gran isla centra






