Capítulo 26

—¿Puedo preguntarte cómo conseguiste la dirección de mi casa? —cuestiona Ada con

un aire tranquilo pero confuso.

Entretanto, me sirve un vaso con agua.

—Artemisa me la dio —le confieso algo apenada por aparecer de forma tan repentina en

su vivienda—. Mejor dicho, se la exigí.

Estamos en su cocina, la cual es amplia, pero no tiene medidas exagerada. Posee un

estilo clásico con muebles color crudo. Cuenta con dos piletas, dos hornos, una gran

heladera y una gran isla centra
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