Mundo ficciónIniciar sesiónDaniela se hallaba dentro del confesionario de la capilla parroquial, preparándose mentalmente para ser atendida por su hermano. Daniel abrió la ventanilla y la miró. De inmediato supo que algún problema la acongojaba cuando vio su semblante de angustia. Daniela entrecruzó los dedos de su mano. Sería la primera vez que se confesaba luego de haber hecho su primera comunión a los doce años.
—Ave María Purísima —dijo Daniel.
—Sin pecado original concebido —respondió con sus manos







