Mundo ficciónIniciar sesión— Mi querida Dinora ¿Y qué me dices tú? —le preguntó Carlos, acentuando su tono de sarcasmo, acompañado con un guiño de ojo.
—No puede ser verdad —gimoteó Dinora. Su corazón se sacudía con fuerza en su pecho, pese a su debilidad.
—Di mi nombre. —Carlos se acercó a la mujer, para que pudiera verle el rostro mejor.
—Carlos. —Y rompió a llorar
&







