Ni el incidente con el esposo de Julissa, me acercó a Marcia. Ella, en realidad, estaba muy enamorada de Marcus, sufría mucho por él y se sentía en mucha desventaja porque tan solo era la mucama en la casa y Marcus, el hijo de la patrona. Igual ocurría con Doris que se encargaba de servir las comidas y complacer los apetitos de sus empleadores. Eso la frustraba a ellas, demasiado, cuando me veían llegar a la casa.
Marcus no había mejorado poco, además. Eso me preocupaba. Lo que ganaba u obt