Capítulo 39

Davids estaba inquieto. Los compradores presionaban y no ya no tenían fármacos qué ofrecer. Llamó a Karlson. -¿Tienes las medicinas?-, le preguntó rascándose la cabeza, igual si buscara petróleo.

-No, no he podido, esa mujer está siempre fisgoneando y lo peor es que ahora tienen al jefe internado. Lo protegen dos policías, podrían sospechar. No me he atrevido-, dijo Karlson, también muy nervioso.

-Necesitamos esas medicinas, los compradores presionan-, dijo Davids aterrado. Pensaba que los
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