Capítulo 40

En la noche, para disiparme, entré al portal de poemas y escribí un poemita que había estado garabateando durante el almuerzo en la clínica. Lo hice pensando en Marcus Green y la deliciosa velada que habíamos pasado montando a caballo, para que quede, por siempre, prendido en mis recuerdos, como el fulgor de un lucero. Le puse "Te amo".

-Ahora sé

que eres el amor de mi vida,

el hombre

que tanto soñé y quiero ser por siempre tuya.

Tu risa,

tu encanto, tus ojos,

tu alegría

me hac
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