—¡Tate! —lo empujé—¿Qué estás haciendo?
—Besar lo que es mío —me tomó de los brazos para que no siguiera empujándolo—A mi no me interesa si hubo alguien antes de ti o no.
—Supéralo ya —me zafé—Dejemos esto así, ¿quieres?
—Por mi está bien pero no quiero que sigas pensando esas cosas porque no son reales.
Traté de tranquilizarme un poco y pensar con claridad. No tenía nada que ver la verdad, apenas conocía a Tate así que sus cosas no me afectaban, ¿verdad? ¿Entonces por qué demonios me puse