Sansón subió al escenario y me abrazó con fuerza, temblando mientras gritaba mi nombre.
—Betania, he vuelto. No tienes idea de cuánto te extrañé.
—Fui atacado por forastero durante la patrulla. Me cortaron el abdomen con una daga de plata, pero por suerte un buen samaritano me llevó al hospital. Solo así pude regresar vivo para verte. De verdad estoy bien. Mira, si no me crees.
Al decir esto, levantó su camisa, revelando una horrible cicatriz en su abdomen —claramente falsa, pintada por algui