El secuestro de los desquiciados y el encuentro con la cosa gigante gelatinosa afectaron a Kary más de lo que pensaba.
El dolor muscular parecía eterno y no podía mantenerse despierta durante mucho tiempo.
Emerson le gruñó a Msrih varias veces preguntándole qué le pasaba a ella, pero Kary les aseguró que su cuerpo se estaba recuperando.
El corte de su pierna estaba ya casi curado y había empezado a hacer por su cuenta ejercicios ligeros por la habitación solo cuando el alfa se marchó, porque