—¿Qué jodidamente está mal con ella?—Pregunta el lycan a Msrih que estaba tecleando furiosamente en su tableta.
—No sé. Los humanos parecen… no estar muy bien adaptados a las condiciones extremas de Urbn.
—¿Qué? ¿Urbn es considerado extremo?—se quejó.
Jamás de los jamases pensó que su tierra natal, lastimaría a alguien y menos a un humano. Pero, ¿Quién iba a pensar que de la nada aparecería ese ser en su castillo para poder su vida patas para arriba?
—Yo podría haberme sentado allí y manejado l