¡Elaine miró los números en el cajero automático, sorprendida y aturdida!
Sentía que el mundo se derrumbaba a su alrededor.
Su corazón todavía latía con fuerza. ¡No entendía por qué Charlie tenía veinte mil millones en su cuenta!
“¡De ninguna manera! ¿Cómo es esto posible? ¡Veinte mil millones! ¿Estoy loca o es Charlie? ¿De dónde sacó él tanto dinero?”.
Las manos de Elaine temblaban violentamente. ¡Veinte mil millones! ¡No doscientos dólares, ni dos millones de dólares, sino veinte mil millo