Cuando Cain y la pandilla irrumpieron en la Sala Diamante, Charlie estaba de camino a Las Primaveras del Paraíso, conduciendo el BMW de Jacob.
No había planeado salir tan temprano, pero había una molestia en la casa— Elaine.
Ella no podía dejar de regañarlo. Primero se quejaba de lo derrochador que era Jacob por haberse gastado veinte mil dólares en una cena en vez de en cosméticos para ella y en unas rondas de mahjong con sus amigas.
Luego, desvió su atención hacia Charlie, odiandolo por no