Cuando Charlie entró en Las Primaveras del Paraíso, encontró a todas las meseras y a los guardias de seguridad tirados en el suelo.
Charlie se acercó a ellos para investigar y se dio cuenta de que habían perdido el conocimiento. Tenían grandes moretones en sus cuellos, como si alguien los hubiera golpeado enérgicamente con las manos.
'Jum, ¡parece que son hábiles y poderosos!'. Charlie frunció el ceño, la verdad lentamente revelandose.
Entonces, ¡él movió sus piernas y subió las escaleras!