Charlie se rio entre dientes mientras preguntaba: “¿Sigues con ganas de volver a la Asociación de Caligrafía y Pintura?”.
“¡Sí! ¿Por qué no?”, resopló Jacob sin darse cuenta. “Lo he estado pensando en estos últimos días, pero ya lo he decidido. Es como dicen… ¿por qué nos caemos? ¡Para aprender a levantarnos! Ya me han humillado demasiado, así que a estas alturas, nada puede hacerme daño”.
Charlie asintió. “Intentaré preguntar”.
“Bueno, tienes que darte prisa, como te dije”, le dijo Jacob ens