Tras reunirse con Charlie un par de veces, Julien había aprendido a manipular, sabiendo cuándo ceder o avanzar, o cuándo disfrazar esas acciones como un engaño.
Su oferta de hacerse cargo de los salarios de los socios era una retirada estratégica habitual: un gesto de fingida sinceridad, pero Nate, en contraste, era absolutamente sincero.
En todo caso, Nate estaba emocionado simplemente por la amabilidad del gran Señor Rothschild y por defenderlo, lo que ya lo dejaba atónito.
Además, Julien s