Luego él levantó la cabeza y preguntó respetuosamente: “Señor Británico, usted conoce mejor a Vera, así que me pregunto si tiene alguna pista o sugerencia que pueda darme sobre su paradero, entonces”.
El Señor Británico dijo con indiferencia: “La conozco muy bien a ella y a su padre, pero ambos han hecho cosas que nunca esperé que hicieran. Tal vez mi comprensión de ellos está tan solidificada que he caído en el estado de cometer un error tras otro. Así que mejor no me pidas consejo, Señor Char