Spencer y Xavion se sentían como si estuvieran al borde de la muerte.
Su tolerancia al alcohol era solo promedio. Pensar en beber tres copas grandes seguidas les daba ganas de vomitar antes de haber tocado el licor.
Desgraciadamente, Charlie no les daba nada de flexibilidad.
Miró a Xavion y le advirtió con frialdad: "¿Qué esperas? ¿Por qué no te das prisa? ¿Quieres que te sirva una copa?".
Xavion rechinó los dientes y se adelantó con pánico, abriendo una de las botellas de Moutai con manos t