Charlie no esperaba que esta gente le diera de forma inesperada todos estos regalos.
Además, los regalos que le estaban dando eran extremadamente caros.
Ambos autos deportivos costaban al menos cuarenta millones de dólares cada uno.
Las copas de vino de la Dinastía Ming valían más de cincuenta o sesenta millones de dólares.
Además, Jasmine incluso le hizo un cheque por cien millones de dólares.
Para ser honesto, Charlie se sentía muy indiferente hacia todos estos regalos.
En primer lugar,