Charlie sabía que no le faltaba dinero, pero ahora le faltaba talento.
Un negocio no tendría éxito solo por las palabras y la imaginación de una persona.
Esto era especialmente así cuando se trataba de administrar una compañía. Debería tener un buen talento que fuera lo suficientemente capaz de hacer que la compañía fuera más fuerte y mejor.
Charlie solo tenía dos negocios en sus manos ahora.
El primero era el Grupo Emgrand, y el otro era Farmacéutica Boticaria.
Tenía a Doris para administr