Steven dijo nerviosamente: “Hermano, qué... ¿Qué quiere decir con eso? Yo... no entiendo...".
Mientras hablaba, el cerebro de Steven ya estaba trabajando a un ritmo rápido.
Ahora él podía estar seguro de que el joven frente a él no tenía buenas intenciones, por lo que su mente comenzó a procesar y pensar en cómo salir de este lío.
En ese momento, el primer pensamiento que apareció en su mente fue pedir ayuda.
‘En este piso del hotel, hay al menos cuarenta o cincuenta de mis subordinados,