Con la muerte de Percival las cosas se habían vuelto mucho más ligeras y ese miedo de Elyan porque descubriera que había regresado a la vida de sus hijas se disipó.
Aunque lloró a su padre muchísimo, al día siguiente comenzó a tomar control de absolutamente todo, pero dejó en libertad de acción a Luna y Beverly, quienes no dudaron en regresar a Seattle.
Luego de un día bastante intenso, en donde tuvieron que arreglar algunas cosas que quedaron pendientes y otros imprevistos que se dieron porque